A primera vista puede parecer que Sicilia, siendo una isla, se puede visitar tan sólo en unos días de vacaciones disponibles. Pero cualquiera persona que la conoce bién sabe que esta afirmación es incorrecta. Sicilia es, en efecto, no sólo una gran isla, la longitud de sus costas es de 1.000 km, sino que es sobre todo una isla rica en tesoros naturales, históricos y culturales, a veces muy ocultos y por lo tanto difíciles de encontrar por el viajero que tiene prisa. Para conocer en lo profundo, sin embargo, el viaje debe ser bien preparado, hay que leer antetodo y conseguir buenas guías, es necesario además un poco de tiempo disponible, al menos un par de semanas, y una buena capacidad para apañarsela en las situaciones dificiles que pueden ocurrir durante el viaje, como por ejemplo problemas con el idioma, con las señales de tráfico que no siempre son completas y correctas y la escasez de servicios disponibles. Se puede en cualquier caso disfrutar tranquilamente del sol y del mar, que suelen acompañar el viaje, decidiendo, sólo de vez en cuando, hacer algunas visitas para ver las cosas que se consideran imprescindibles. Vamos a intentar señalar algunas de las cosas más importantes que hay que ver para el turista más exigente. Empezamos diciendo que sólo hay cuatro ciudades que realmente merece la pena visitar,
Palermo que tiene el segundo mayor centro histórico de Italia, donde se esconden muchas obras maestras de arquitectura de la Sicilia heredadas por los sicilianos de los pueblos que aquí dominaron antiguamente como los musulmanes, los árabes y normandos, incluyendo entre estas la muy cercana e impresionante catedral de
Monreale, aunque hay algunos edificios y casas de la época liberty, como las villas aristocráticas que se encuentran el promontorio de la magnífica bahía de
Mondello, famosa por su hermosa playa de arena blanca.La segunda es
Catania, una ciudad con menos tesoros, pero ciertamente más versátil y exuberante, con un montón de cosas para ver, sobretodo en los alrededores. Luego
Siracusa, que además del imperdible parque arqueológico ofrece la oportunidad de admirar su pequeño casco antiguo en la isla de Ortigia, declarado sitio protegido por la UNESCO en 2005.
Trapani, una ciudad fronteriza, en el lejano oeste, la clásica ciudad costera, ahora de nuevo a su esplendor con una nueva imagen obtenida durante las competiciones de calificación de la Copa América pasada. A pocos kilómetros de la ciudad está
Marsala ciudad del vino por excelencia, donde se aconseja visitar a distintas bodegas históricas. Hay también una gran cantidad de pueblos o ciudades pequeñas que merece la pena visitar, pero que a veces no son facilmente alcanzables, sin duda entre las que tienen que visitar destaca la magnífica
Erice, un pueblo medieval construido en la colina homónima a unos 750 metros de altura;
Cefalù, el pueblo costero más hermoso de Sicilia, muy turístico, pero aún con el encanto de antaño, la hermosa
Taormina, hace mucho tiempo destino de muchos VIP, con su espectacular teatro griego con vista al volcán Etna.La lista sigue con los países medievales menos populares del Parque de Madonie incluyendo
Castelbuono, Gratteri, Polizzi Generosa, y
Ganci y las ciudades del barroco, patrimonio de la UNESCO,
Modica, Noto, Ispica, Ragusa Ibla, Scicli y
Palazzolo Acreide; para la artesanía hay que mencionar la ciudad de
Caltagirone famosa por la mayólica siciliana más preciosa, hermoso también su pequeño casco antiguo y si sobra tiempo también los remotos pueblos pesqueros de
Acitrezza con vistas a la
reserva natural de Ciclopi, Acicastello, Santa María la Scala, Ali Terme, Sampieri, Marzamemi, Sant'Elia, Portopalo de Capopassero y los pueblos de montaña de
San Marco d'Alunzio, Tusa, Sperlinga, Novara di Sicilia, Castiglione di Sicilia, Adrano, Militello en Val di Catania (patrimonio de la UNESCO). Numerosos los sitios arqueológicos que merece la pena visitar, como el Parque Arqueológico de
Selinunte y Siracusa, el
Valle de los Templos, el templo de
Segesta, las ruinas de
Solunto las zonas arqueológicas de
Gela, Imera, Megara Iblea, Morgantina, Mozia, Cuevas de la Gurfa, Tindari, Eloro, Kaukana, Pantalica y
Eraclea Minoa. No se pierdan las dos villas romanas,
Villa de Tellaro en
Noto y
Villa del Casale, en
Piazza Armerina. Sicilia también mantiene una considerable riqueza de castillos y fortificaciones, algunos muy decadentes, los que merecen una mención son el
Castillo de Donnafugata, Castillo Mussomeli, Castillo de Sperlinga, el
Castillo de Ventimiglia, el
Castillo de Santa Lucía del Mela, el
Castillo Ursino, el
Castillo de Caronia, el
Castillo de Brucoli, Castello de Lombardia, el
Castillo de Caccamo, el
Castillo de Carini, Castillo de Naro y el
Castillo de Venus. Huellas del pasado se encuentran también en las almadrabas, que a principios del siglo eran una decena, hoy sólo una sigue funcionando ofreciendo además un servicio turístico, la en la isla de Favignana, de otras quedan sólo unas ruinas mientras unas en cambio han sido convertidas en complejos de 4 estrellas o lugares de actividades culturales. Una almadraba donde todavía se puede encontrar el encanto de otra época es la de
Scopello y la almadraba de la pequeña isla de
Formica. Luego están las áreas protegidas, divididas en Parques naturales y Oasis protegidos, sin duda el más importante y más atractivo es el Parque del
Etna, donde hay muchas atracciones naturales, en primer lugar el volcán, que se puede visitar en jeep, helicóptero o minibús y el Parque fluvial del las Gargantas del río
Alcántara, donde hay la posibilidad de bañarse en sus frías y claras aguas. Luego está el Parque de
Madonie, que contiene, como se ha dicho, algunas de las ciudades medievales mejor conservadas de Sicilia y en algunas zonas donde el paisaje tiene una importancia absoluta donde se puede hacer senderismo, como por ejemplo en el cercano Parque de
Nebrodi, con una vegetación mucho más espesa y salvaje, cuyas forestas degradan a poco a poco hacia el mar en la costa norte de Sicilia. Finalmente, los diferentes oasis naturales, entre los cuales los más importantes son: el Oasis de
Vendicari, Pantalica, Zingaro, la Reserva de
Cavagrande del río Cassibile, el oasis del Río
Anapo, Belice, Irminio, Simeto y
Ciane. Al final, para los que deciden visitar las
islas menores , una solución difícil que combinar con otros destinos, recomendamos las islas Eólias, en primer lugar porque son las más accesibles, y luego porque las siete islas del archipiélago a pesar de estar muy cerca la una de la otra, son muy diferentes en su morfología. Lo ideal sería poder visitar por lo menos 3 o 4, entre las que se recomiendan
Lipari, Salina, Stromboli y Filicudi, para completar mencionamos también
Alicudi, Panarea y Vulcano. Luego, además de la reserva marina de
Ustica, que se encuentra a 30 kilómetros al norte de Palermo, hay otras islas también en Sicilia occidental, las que forman el archipiélago de
Egadi, que incluye
Levanso, Favignana y Marettimo, luego en el profundo sur está la salvaje pero muy hermosa Pantelleria en el archipiélago de
Pelagie, junto con
Lampedusa y Linosa, de aquí ya África está muy cerquita!